
Un día como todos, pero con un frio que me cala los huesos, ya estoy harto de estar encerrado en mi casa por el frio, necesito salir me voy a desesperar, convencí a mis padres de ir al cofre de perote, podía ser una muy buena aventura, quiero sentir la nieve que solo se da por estas fechas, si no aprovechamos hoy, no podremos ir otro día, la ciudad estaba deshabitada, muy poca gente andaba en la calle, pero notros emprendimos el viaje, al llegar allá, vi como caían pedazos blancos por todo es cielo estaba nevando, era una emoción tan grande aunque mis pies ya estuvieran morados, al caminar empezó una gran tormenta que hizo que la nieve que estaba en la montaña de empezara a bajar, cubrió los carros, no sabíamos que hacer caminamos, mucho hasta encontrar unas chozas cerca, ya no se sentía el cuerpo, pero al llegar ahí unas personas nos ofrecieron refugio y nos calentaron frente una enorme fogata, nunca olvidare esta experiencia.
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